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domingo, 8 de julio de 2012

Presidentes y a la vez masones

Domingo 08.07.2012, 14:37 hs | Montevideo, Uruguay. EL PAIS DIGITAL


ANTONIO MERCADER

Pese al persistente rumor en contrario nunca fui masón, pero tengo gran respeto por una organización cuyos valores coinciden con los de nuestro Estado laico, liberal y democrático", explica Julio María Sanguinetti en "La Reconquista", su reciente libro. Viniendo de un ex presidente de la República la aclaración importa en un país que tuvo más de un presidente masón y en donde circulan diversas historias sobre el tema.

Por cercanía y evidencia, Tabaré Vázquez es el caso estelar aunque él nunca haya admitido expresamente su afiliación a la masonería, un dato que trascendió y causó revuelo apenas asumió la presidencia. Varios investigadores, en especial el diputado Fernando Amado, aportaron informes sobre esa institución de la cual siempre se supo poco y se habló mucho. Eso sirvió para despojarla de ciertas fantasías tejidas en su derredor.

Lo de Vázquez también sirvió para potenciar "el boom de la masonería" que duplicó el número de "hermanos" (de 3.100 a 6.000). "La filtración a la opinión pública de la condición de hermano masón del ex presidente fue clave para el posicionamiento de la hermandad en la primera plana... Pasamos de ser los malos de la película a ser los hermanos de Tabaré", le confió a Amado un masón grado 33.

En la masonería dicen que la contracara de ese fenómeno fue que el "boom" arrimó gente que buscaba beneficios, lo que les resulta molesto. Ahora se sabe que Vázquez nutrió esa tendencia al menos con los ascensos en las Fuerzas Armadas que, bajo su égida, llegaron a contar dentro de la hermandad con los tres comandantes en jefe.

También se dio el caso de altos cargos, entre ellos ministros y embajadores cuya afinidad con Vázquez parecía provenir de su relación fraternal en la logia.

El arribismo de ciertos noveles masones irritó en su momento no sólo a las Fuerzas Armadas sino también a círculos políticos y sociales en donde disgusta la idea de que un grupito resuelva cosas que nos afectan a todos entre cuatro paredes. Si hay una leyenda negra sobre la masonería es esa, razón por la cual puede concluirse que el favoritismo de Vázquez hacia sus "hermanos", si existió, le hizo un flaco favor a la institución.

De todos modos, en la imaginación popular se le atribuyó siempre a esta institución una cierta influencia en la vida política del país. Seguramente fue menos de la sospechada aunque hubo masones en todos los partidos -sin duda más entre los colorados- y los hubo en la presidencia como fue el caso de Gabriel Terra.

Se sabe poco sobre presidentes masones previos a la revelación sobre Vázquez. Apenas hay indicios de quienes pudieron serlo. Por ejemplo, indicios como los que rodearon la muerte del presidente Oscar Gestido, ocasión en que por primera vez la institución expresó públicamente su pesar por la desaparición de una figura política de primer orden.

Organización jerarquizada como es la masonería, la presencia activa en sus filas del titular del Poder Ejecutivo puede ser causante de problemas. Uno de ellos es que en virtud de su posición dentro de la hermandad es posible que deba acatar directivas internas, algo inaceptable para quien ocupa el cargo de presidente de la República.

El País Digital

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